martes, 1 de marzo de 2016

Semana Santa, otra vez:NAZARENOS


S E A N A  S A N T A,    O T R A   V E Z:   N A Z A R E N
S E M A N A   S A N T A,    O T R A   V E Z:   N A Z A R E N sO S
SEMANA SANTA,OTRA VEZ:NAZARENOS

Las líneas de ayer trataban, fundamentalmente, de sensibilizar a más personas para que se sumen al trabajo que se ha hecho por revitalizar el cántico del Miserere. Es decir, que acudan a ensayar y que lo vayan aprendiendo porque no se trata de algo imposible, sino asunto de voluntad. Solo de eso.
 
     Vayamos ahora al tema de hoy —a ver si me sale— que consiste en tratar de revitalizar (otra vez la palabra mágica) el asunto de los Nazarenos en lo referido al cántico de los romances. Doy por sentado que para cantar los romances es menester que se vistan los niño/as de Nazarenos (por lo que animo con todas mis fuerzas para que se cubra el cupo completo de los trece Nazarenos), pero también digo que se pueden cantar los versos sin tener que vestirse. (Hago un llamamiento a los niños/ñas que prestaron su voz para la grabación —y a todos en general— para que, aunque no se vistan, ayuden a cantar a los que sí lo hagan. Cuento con vosotros)  
     Si bien es cierto que Sotillo no es el único lugar de España donde se cantan los romances de Lope de Vega en la Semana Santa, también lo es que no todos los pueblos, ni mucho menos, tienen o conservan esta tradición. Por lo que aumentan las razones para que nosotros la mantengamos y la actualicemos.
     Bien, supongamos que ya están los infantes animados para formar parte de ese selecto grupo. Supongamos que ya están advertidos de que su comportamiento en la iglesia ha ser decoroso y sin estar moneando, ni charlando, ni enredando con el cíngulo, entre otros mil inventos y distracciones. Supongamos que han repasado en su memoria los personajes que se citan en la Semana Santa y saben quien fue Jesús, el Nazareno, Juan, Judas, Pilatos, etc. y lo que hicieron cada uno de los personajes.
     Por otro lado ya han florecido las florecillas de papel que en las coronas de alambre alguien cultivó con mimo, que ya están repuestas en sus lugares de excepción las estrellas de plata que faltaban y que ya tienen sacado el lustre los zapatos con los que han de calzarse. ¿Qué queda, entonces? Pues solo queda inculcar en las frágiles mentes infantiles el rigor necesario para los cánticos de los Romances. Pues vayamos a eso.

     Para cantar los versos octosílabos, de música muy fácil y repetitiva, solo hay que tener un mínimo de coraje y ningún complejo. Presentan las dificultades mínimas de saber qué sílabas son de más larga duración y en cuales hay que hacer doble nota. Si tomamos como ejemplo el verso clásico de todos conocido: “Mira Juan por la ventana”, sabremos esos detalles si convenimos en que si ponemos un guion en Juan, esa sílaba es larga, y si escribimos por con dos oes, es decir, poor, esa es la letra con doble nota. Así es que, según eso, escribiríamos: “Mira Juan poor la ventana”. Pero si separamos las sílabas para facilitar la vocalización y escribimos or en subíndice para indicar la bajada de sonido, nos quedamos con:
“Mi  ra  Juan   po or   la  ven  tana”,
     Esto, que es tan elemental, los niños no lo saben, y quizá sea esta una de las razones por las que se muestren reacios a cantarlo. Además, este verso es fácil, pero otros no lo son tanto.
     Pues bien, yo me comprometo a escribir de este modo didáctico unos cuantos versos de los romances y enviarlos por correo a casa de los padres que quieran que sus niños lo vayan aprendiendo. Además les enviaría audios de WhatsApp con la música excacta. Con estas facilidades podemos albergar la fundada esperanza de que lo cantarán con éxito.
     O sea, que propongo el siguiente programa:
- envío de información, en papel y en audio, a los que lo deseen, para que lo vayan aprendiendo en casa. (También se lo pueden pedir a Ana Mari)
- el Jueves Santo por la mañana se reúnen con Ana Mari y conmigo y lo ensayamos,
- el Jueves y Viernes Santo, a la puerta de la iglesia, antes de la procesión, cantan conmigo unos cuantos versos ante un público expectante. Estoy seguro que lo harán muy bien y que nos darán la grata sorpresa de la que hablábamos ayer. Serán los primeros protagonistas de las procesiones.
     En el transcurso de las procesiones cantarán con Ana Mari otra selección de versos en otros dos sitios.
     Esta podría ser, creo yo, una forma de poner en limpio este asunto del que todos opinamos que es mejorable. Y con el mismo convencimiento con el que afronté la revitalización del Miserere estoy seguro que en los cánticos de los Nazarenos también se puede conseguir. Siempre, claro es, que LOS NIÑOS APUESTEN POR ELLO Y SE LO CREAN. Si los antiguos, sin ninguna tecnología ni medios, lo cantaban, ¿van a ser los niños de hoy menos hábiles que ellos para cantar los romances? Yo creo que no.
     Alguien sueña que mañana es primavera otra vez: SEMANA SANTA, OTRA VEZ: NAZARENOS.
 SANTIAGO IZQUIERDO
646  77 50 13         izquierdosan@gmail.comO S

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