lunes, 24 de octubre de 2016

Foto antigua




3 comentarios:

  1. La persona de la fotografía es efectivamente FERNANDO AGUAYO BENEDICTE. Era el tercer hijo de los cinco (?¿) que tuvieron el matrimonio formado por RICARDO AGUAYO RUIZ Y FELICIANA BENEDICTE BENITO.Esta foto merece más que un comentario.Podría decirse que era uno de los hermanos del reputado pintor sotillano FERMÍN AGUAYO a quienes sus vecinos tuvieron a bien dedicarle una calle en reconocimiento a su obra en el mundo de la pintura. Pero sería un comentario no sólo anodino sino que dadas las circunstancias sería nuevamente la perpetuación de una injusticia ya mantenida durante casi 8 décadas.
    FERNANDO AGUAYO ( 19 años en la foto) es una de las personas asesinadas en Sotillo una vez que se produjo el golpe de estado militar del 18 de julio de 1.936.En la localidad corrieron la misma suerte una veintena de personas y en toda la Ribera del Duero burgalesa se supera la cifra de los 700 asesinatos en aquel infausto verano del 36. Fernando contaba entonces con 23 años, una hija de poco más de dos (María) y una esposa de 22 años llamada DARÍA ARROYO HERRERO. Daría falleció el 29-enero-12 con 98 años.En este blog se recoge su fallecimiento, era la viuda de Marino Calvo,su segundo esposo, "con quien regentó una tienda de ultramarinos en la Calle Real". La tragedia de esta familia no se limitó a él.Junto con él fueron asesinados su padre RICARDO ( 56 AÑOS) que ERA EL ALCALDE DE SOTILLO y su hermano SEVERINO ( 31 AÑOS). Su delito: haber fundado la Casa del Pueblo de la localidad de la que fue presidente y militar en el PSOE. Ricardo había sido también miembro del Jurado Mixto Provincial y presidente de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios. Eran sastres de profesión. Su casa y el taller de sastrería fue saqueada y se les robó todos sus bienes. Para colmo de crueldad e insensibilidad el Tribunal de Responsabilidades Políticas en sentencia 2557 le impone una multa de 2000 pesetas .Cantidad no carente de importancia para la época.Habían sido asesinados cinco años antes, el 4 de septiembre de 1.936.

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  2. Continuación .... Ya casi acabada la guerra huye toda la familia a Zaragoza junto con la viuda de Fernando y su hija de corta edad. Allí se había establecido ROSARIO la hija mayor y había logrado llevarse a todos.Ésta muere poco después con apenas 30 años. Ante semejante tragedia familiar hacia 1940 la madre FELICIANA enferma y vuelve a Sotillo para ser cuidada por su nuera Daría que había regresado meses antes. Muere en Sotillo hacia 1.942. Sirva esta foto para sacar del olvido a esta familia como a otras muchas que padecieron tal tragedia en iguales circunstancias. Con ello dignificar moralmente a estos hombres y mujeres que durante años han habitado en el olvido y cuya dignidad ha sido secuestrada durante más de 8 décadas, cuyos nombres han sido cruelmente silenciados, cuando no envueltos en una nebulosa de difamaciones producto de una historia falseada que envolvió a ellos y a sus familiares, que no tenía otro fin que el de justificar las acciones de quienes o bien les dieron muerte o bien indujeron a que otros lo hicieran .
    De vez en cuando vuelven a resonar retazos de esta historia cada vez que nuevamente algún estudioso presta la atención historiográfica merecida al pintor Fermín Aguayo y se hace notar el recuerdo atroz de estas experiencias vividas cuando contaba con tan solo 10 años y que compartía tiempo después con sus amistades en sus dos últimas estancias en España a finales de los años 60 y poco antes de morir en 1977.Les recordaba que tuvo pesadillas en las que soñaba que le iban a capturar y asesinar como hicieron con su familia. Dentro de sus sentimientos más profundos el recuerdo de su pueblo provocaba en él una nostalgia amarga y triste empañada por ese recuerdo de su niñez.Jamás cicatrizaron las heridas que la guerra civil habían grabado en él. La pérdida prácticamente de toda su familia,las secuelas de una huída aterradora,el caos generado por la guerra y la imposición de un régimen absolutamente vacío de libertades marcaron su persona y el artista que llevaba en su interior.

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  3. Continuación...Roto el dique de resignación, de miedo o de silencio forzado que durante todos estos años obligaron a tratar el tema limitándolo a las confidencias cautelosas en el ámbito familiar. Y muchas veces ni eso. Aparcadas ya las consignas de "no remover y olvidar"(difícilmente puede olvidarse lo que no e conoce), de "dejar las cosas como están ", de "no tocar nada para no ofender a nadie", lo que supone indefectiblemente ofender siempre a los mismos; a comienzos de la década del 2000 surgió lo que luego sería una auténtica marea de asociaciones llamadas de Memoria Histórica que pusieron , y siguen haciéndolo,a disposición de estas familias como los Aguayo los medios que han tenido a su alcance con el único propósito de investigar los lugares a los cuales maniatados y atrozmente tratados fueron llevados violentamente sus seres queridos. Arrojados en fosas comunes siendo por ello estas personas abrazadas y deglutidas por la tierra en lugares indignos para sepultar a seres humanos , y cayendo posteriormente sobre la tierra que primero los cubrió ,aluviones de silencio y posteriormente paletadas y más paletadas de olvido.
    De la presencia de los Aguayo en Sotillo no queda nada.Con esta finalidad se les asesinó y sus verdugos consiguieron lo que pretendieron con sus muertes. A Fermín su profesión,y digamos "dando un rodeo" , le ha servido para dejar la única huella que de los Aguayo queda en la población : la calle dedicada a él e indirectamente a toda su familia. Murió de un cáncer de esófago en 1.977. Su hermano RICARDO ,7 años mayor que Fermín,una vez que tuvo que volver con él a enterrar a su madre en 1.942, prácticamente no volvió al pueblo. Vivió en Zaragoza y posteriormente en Fuentes de Ebro, donde murió.
    La hija de Fernando,María, falleció antes que su madre en 2008. Me consta que alguno de los nietos-as de Fernando recalan con alguna asiduidad en la población llevando como segundo el apellido AGUAYO. Apellido que los hechos aquí relatados y la posterior emigración hicieron que sea poco habitual.
    Respecto al receptor de la tarjeta que envía Fernando desde El Ferrol en 1.933 estoy casi seguro de que se trata de FÉLIX CALLEJO AGUAYO . Éste tenía 10 años más que Fernando.
    Sí ,es cierto que durante años corrió una historia sobre la posible huída de Fernando del camión que les trasladaba y su vuelta a Sotillo años después con su esposa ya casada de nuevo...pero eso es otra historia que si hay interés podría ser contada. Todos los datos aquí expuestos quedan sujetos a cualquier rectificación por mi parte si son erróneos.Como no podría ser de otra manera. Saludos Sotillanos

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