Antaño quedan los grandes carnavales de Sotillo, en los que participaba todo el pueblo, se cantaban coplillas a los protagonistas del momento a la puerta de su casa, y se escenificaban en la plaza algunos hechos y sucesos graciosos. Urano y la tia Tarsila eran dos de tantos grandes carnavaleros.
Con la prohibición de los carnavales durante la dictadura, se perdió esta tradición es Sotillo. Quizá esté rebrotando esta vena en el baile de disfraces de las fiestas de septiembre. Reírse de uno mismo, aunque sea por unas horas, es muy saludable.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
COMENTARIOS: