Toda su vida residió en Sotillo, junto a su marido (Marino Calvo) y sus hijos, regentando una tienda de ultramarinos en la Calle Real.
Los funerales tendrán lugar mañana martes a las 4,30 de la tarde, en la iglesia parroquial Santa Águeda, trasladándose a continuación sus restos al cementerio local.
Desde aquí enviamos un saludo cariñoso a sus familiares y amigos.