sábado, 6 de diciembre de 2014

Necrológica del 4 de diciembre

El pasado jueves, 4 de diciembre, fallecía en Burgos el sotillano  Ismael GÓMEZ GARCÍA a los 88 años de edad. Estaba viudo de la sotillana Lidia CALLEJO CALLEJO desde hace muchos años. Era hijo de Pedro GÓMEZ y Elena GARCÍA.

Su vida laboral transcurrió en Burgos, donde en su vida activa regentaba un bar restaurante en la calle San Cosme y San Damián.  


Los funerales tuvieron lugar ayer viernes, por la mañana, en la iglesia parroquial Santa Águeda, trasladándose a continuación sus restos al cementerio local.

Desde aquí enviamos un saludo cariñoso a sus familiares y amigos.

viernes, 5 de diciembre de 2014

El 10º partido del Trofeo Diputación



TROFEO DE FÚTBOL: JORNADA 10ª 

Comentarios: Levit GUTIÉRREZ ALBALÁ
     Fin de semana pasado por agua el que albergaba la 10ª jornada del campeonato, tal era así, que el lugar de celebración del encuentro, tuvo que ser cambiado a última hora, debido a que el terreno de juego de la localidad de Villalba de Duero, se encontraba inundado en su gran mayoría, por lo que pasó a disputarse en el terreno sotillano, que aunque algo espeso por la gran cantidad de liquido caído, sí permitía su desarrollo.

     Desde el pitido inicial se vio que el equipo sotillano era el que llevaba la voz cantante y empuje contra el equipo rival, fruto de ello las numerosas ocasiones de las que disponía, por lo que los goles no se hicieron esperar, y en número de 4, fueron cayendo en la portería del equipo visitante, que a tenor de lo acontecido pareció hasta un poco escaso el a postre 4-0 del pitido final.

    En cuanto a lo desarrollado hasta la fecha, podemos indicar que el Sotillo CF. se encuentra bastante bien posicionado dentro del grupo A-A, aunque evidentemente no debe bajar la guardia, ya que el resto de los equipos participantes también están ofreciendo una más que notable competición.

Próxima jornada:

LERMA-SOTILLO CF 

8 Diciembre 2014, a las 16h. 

Lugar: Estadio Municipal de Lerma

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Clasificación Jornada 10

Posicion
Equipo
Partidos jugados
Partidos ganados
Partidos empatados
Partidos perdidos
Goles a favor
Goles en contra
Puntos
SOTILLO DE LA RIBERA 
14 
12 
ROA DE DUERO 
10 
11 
LERMA 
14 
12 
10 
LA HORRA 
11 
10 
TORTOLES DE ESGUEVA 
13 
14 
HOYALES DE ROA 
12 
VILLALBA DE DUERO 
10 
19 


 

jueves, 4 de diciembre de 2014

Necrológica del 3 de diciembre

El pasado miércoles, 3 de diciembre, fallecía en Madrid el sotillano Tomás COSTALAGO SANTAMARÍA a los 88 años de edad. Estaba casado con la sotillana Juana RUIZ.  

Su vida laboral transcurrió en Madrid, trabajando como empleado de banca. Frecuentemente venía a Sotillo, a su vivienda en la calle Real.


El funeral tuvo lugar el pasado jueves, en la parroquia de su barrio, y a continuación sus restos fueron incinerados. Sus cenizas fueron esparcidas en tierras sotillanas. 
Desde aquí enviamos un saludo cariñoso a sus familiares y amigos.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Nuevos sonidos del reloj y las campanas

Ya ha sido instalado el sistema eléctrico que ha permitido recuperar el sonido de las horas desde el reloj de la torre de la iglesia y programar el toque de campanas para anunciar los distintos eventos religiosos. El miércoles pasado se hicieron distintas pruebas y desde el jueves tanto el reloj como las campanas suenan automáticamente.
En el reloj se ha aprovechado el martillo de la campana, aunque se ha programado para que empiece a tocar las horas a las 8 de la mañana y terminar a las 11 de la noche, para no perturbar el descanso de los vecinos.
En cuanto a las campanas, el principal cambio es que se les ha puesto un martillo exterior, ya no toca el badajo interior y, además, en consonancia con los tiempos de innovaciones tecnológicas en los que vivimos, se puede programar su toque a distancia. Es decir, el nuevo sistema funciona con una aplicación informática que se ha instalado en el teléfono móvil del párroco, y éste puede "ordenar"  a las campanas de la iglesia de Sotillo que toquen a una hora determinada, aunque él esté a muchos kilómetros de distancia.
A simple vista apenas se aprecian cambios (mirando con detalle se verán los martillos). En cuanto al sonido, se ha buscado la máxima imitación, aunque es lógico que se note distinto, sobre todo en las campanas.



jueves, 27 de noviembre de 2014

Necrológica

Ayer falleció en Valladolid Agustín Calvo González.
Tenía 83 años y estaba casado con María Luisa del Valle Santamaría y residían en Sotillo de la Ribera en la zona de La Tejera.
Trabajó en el servicio de Correos, primero en San Sebastián y posteriormente solicitó el traslado a Aranda de Duero, donde ha ejercido hasta su jubilación.
Sus restos han sido trasladados al tanatorio de Aranda de Duero y mañana viernes 28 de noviembre tendrá lugar el funeral a las 16:30 en la iglesia de Santa Águeda, de Sotillo.
Desde aquí enviamos un abrazo a sus hijos, Agustín y Marisa, viuda y resto de familiares y amigos.

Pleno ordinario


miércoles, 26 de noviembre de 2014

La cabina

Hace algunos meses Telefónica pidió permiso al Ayuntamiento para dar de baja el servicio telefónico que prestaba en la cabina situada en "La Viga". Una vez concedido eliminó el terminal, pero la cabina ahí sigue esperando, sin puerta y sin terminal.





lunes, 24 de noviembre de 2014

Necrológica

Esta mañana fallecía  en Sotillo Lourdes García Santamaría, a los 78 años de edad.
Viuda desde hacía muchos años de José María Arroyo Arroyo, tenía tres hijos: Lourdes, también fallecida, Mario y Fidel.
De familia de labradores y ganaderos, tenía su residencia en Sotillo.
El funeral será mañana martes 25 de noviembre a las 16:30 en la iglesia de Santa Águeda, trasladándose a continuación sus restos al cementerio de la localidad.
Desde aquí mandamos un abrazo a sus familiares y amigos.

Vista otoñal de la ermita de la Virgen


FOTO: Pedro ESGUEVA ESPINOSA

domingo, 23 de noviembre de 2014

Otro comentario sobre el coche de Burgos



     Estaba dándole vueltas sobre la conveniencia de mandar o no este escrito a la imprenta -mayormente porque siento cierto rubor por salir con demasiada frecuencia en el blog-, pero es que la ocasión la pintan calva, y no puedo resistirme a la tentación de escribir sobre la noticia publicada hace unos días sobre el cocheburgos. Que así se llamaba, todo junto, cocheburgos.

     Aunque bien pensado, si yo no escribiera mis historias -con más o menos acierto, que esa es otra- como hasta ahora lo he hecho, sobre variados temas que se me han ido ocurriendo, es seguro que quedarían en el silencio. Por otra parte, todos somos conscientes de que nuestro blog no se distingue precisamente por la abundancia de colaboraciones escritas. ¿Os imagináis, por un momento, que se produjera un flujo de opiniones ponderadas sobre los temas que se prestaran a ello? Yo creo que, a buen seguro, la revista y los lectores resultarían muy beneficiados.

     Pues en estas estábamos cuando he aquí que el señor Jordi González, a quien felicito, nos aporta unos magníficos comentarios técnicos sobre el famoso autobús. Fantástico, eso es justo lo que hace falta: que nazca la comunicación, que fluyan los comentarios, que a todos nos van a encantar. Así que yo, también, envío el mío.

EL COCHEBURGOS


  
     Al verlo, vestido de amarillo y de nostalgia, veíamos el vehículo que se utilizaba en los tiempos pasados, (transportando personas, animales, cosas y sueños) para realizar lo que se conocía como “subir a Burgos”. Al verlo, también veíamos el lugar en el que paraba cuando venía de Roa y cuando volvía de Burgos envuelto en una enorme polvareda. Lo hacía en el paraje llamado La Viga, que entonces presentaba un escenario bien distinto al que en la actualidad muestra. La Viga era –y sigue siendo– el escenario de todas las reuniones, el punto de salida y de llegada de todos los destinos. 

     Por un momento recompusimos el sitio –que es el que más transformaciones ha sufrido del pueblo– como creíamos que era en los antiguos tiempos, pintando en el aire una acuarela de sueños: el regatillo que atravesaba la Calle Real y pasaba por debajo de los pretiles, donde se sentaban los chicos mayores para dar doctrina; el regajo de aguas verdes y misteriosas; el arroyo con toda su fauna de renacuajos y gatillos muertos, los mondadores y las pirámides de cestos en vendimias, las mujeres lavando en pleno invierno y el espacio para nadar en pernetas; el olvidado monumento; el casi pelado cerro de San Jorge; el esbaradizo de La Carrascada; los chopos de siempre, etc.
     Para los que, de nosotros, la experiencia vital se orientó hacia el norte, el cocheburgos fue el medio necesario para trasladarnos. Lo recordábamos bien porque él representaba la libertad y la posibilidad de salir del pueblo. Al principio no podía darme mucha cuenta de ello, pues no contaría más de cuatro años cuando pasaba largas temporadas en Burgos. Pero sí que entendía lo que era ir a la ciudad años más tarde, cuando todos los veranos iba a convertirme bonitamente, aunque fuera postizo, en un niño de ciudad.
     Recuerdo que subía al cocheburgos con alegría desbordada y con ceremonias festivas, y hasta el simple olor a gasolina –o a gasoil, que no sé lo que era- me gustaba. El hombre arrancaba el motor con la zanca, y algunas veces echaba agua al radiador. Cuando acababa de montar las maletas en la baca, y las cubría con una lona, el autobús arrancaba por fin hasta la parada en el siguiente pueblo. Desde la ventanilla veíamos pasar paisajes conocidos, (Garenes, EL Doradillo, La Virgen, EL Berral, El Caño del tío Sixto, El Fraile, ...) hasta que llegaban parajes distintos, y aún más distintos se descubrían al llegar a la carretera general. Con rapidez pasaban pueblos y tierras labradas y baldías, montañas lejanas de la Ibérica, grandes llanuras al oeste, otros vehículos con los que nos cruzábamos: todo un mundo nuevo que los ojos infantiles trataban de descifrar. Hasta que las inconfundibles agujas blancas de piedra indicaban que habíamos llegado al punto de destino: Burgos.
     Allí habrían de abrirse infinitas puertas y desvelarse parte de los primeros misterios. Allí conocimos la magia sin medida de los fuegos artificiales, las corridas de toros, los trajes regionales, los gigantillos y cabezudos, el cofre del Cid que sólo contenía arena, el gran río Arlanzón con sus cangrejos, el tren diario que llenaba de hollín las comisuras de la tarde, el camino de Santiago y los peregrinos extranjeros, el mudo lenguaje de las gárgolas asustadas, el amargo volcán que se activó con solo rozarte, las puestas de sol y el sonido de las campanas que habrían de acompañarnos para siempre.
      De La Viga salía el cocheburgos cargado de sueños y proyectos, o acaso llevándose parte de los tiernos corazones, cuando en él se marchaban para siempre a ciudades invisibles unos ojos y una sonrisa recién descubiertos.
     A La Viga volvía el cocheburgos con los esperados regalos, con los juguetes y tebeos usados, y con los dulces para la navidad que traía algún familiar que venía de la capital.
     Cuando llegó la hora de salir del pueblo a estudiar, el cocheburgos nos acompañaba fiel y seguro. Recuerdo la sensación de abandono indescriptible que sentí en la tarde de un octubre remoto cuando, estando interno en el colegio de Saldañuela y habiéndonos sacado de paseo, vi desde un pequeño montículo próximo a la carretera general pasar el cocheburgos en dirección hacia mi pueblo, y yo no iba en él.
     Recuerdo la sensación de como orfandad cuando, después de despedirme con el que fue su último beso, vi a mi abuelo desde la ventanilla del cocheburgos. Se alejaba con la gorra ladeada en la cabeza, y con la chaqueta de pana caída sobre un solo hombro, caminando lentamente a un huerto mínimo que tenía en el Camino de la Vega.
    Miles de historias podrían contarse teniendo como referencia el cocheburgos aunque, para quienes su trayecto vital fue Madrid, u otra zonas, quizá les suenen algo más lejanas. Pero existieron. Seguro.

SANTIAGO IZQUIERDO
izquierdosan@gmail.com


sábado, 22 de noviembre de 2014

Anuarios 2013 de EL SOTICIERO



La Directiva de la A. C. El Soto nos comunica:

Se  recuerda a los socios de la A. C. EL SOTO, que quedan pocos ejemplares del  “Anuario 2013 de El Soticiero”. Aún pueden retirarlos en tienda Esther, y se ruega al socio que no los haya retirado que lo agilice. Muchas gracias.